jueves, 8 de noviembre de 2012

Un país con 100% energía solar


Tokelau, un archipiélago de Oceanía situado en el Pacífico, se acaba de convertir en el primer territorio del mundo que obtiene toda la electricidad que consume su población a partir de paneles de energía solar

Se trata de un importante hito en materia de energías renovables


El archipiélago, a medio camino entre Nueva Zelanda y Hawaii, consta de tres atolones y más de 120 islotes, y en él viven mil 500 personas. En total cuenta con más de 4 mil paneles solares. Hasta ahora se usaban generadores alimentados con diesel, de manera que el gasto en combustible rondaba los 825 mil dólares al año (más de un millón de pesos mexicanos), que ahora no será necesario.

Estamos ante una excelente demostración de cómo pequeños países del Pacífico pueden allanar el camino de las energías renovables, asegura Mike Bassett Smith, responsable del proyecto.

Las vecinas Islas Cook y el archipiélago de Tuvalu también pretenden abastecerse completamente a partir de energías renovables para el año 2020. Además de la energía solar, se baraja el uso de biocombustibles obtenidos a partir del coco, una materia prima abundante en las islas.

martes, 6 de noviembre de 2012

Hace Falta País


Tomado del artículo publicado por Augusto Trujillo Muñoz para el periódico El Espectador

Por eso hay que meter a la gente en su ejercicio y no cerrarle los espacios políticos. Esto genera crisis y aquello las resuelve. La paz no es la ausencia de conflictos, sino la ausencia de conflictos violentos. Ello es posible en las democracias que se construyen sobre un pacto de estado, cuya legitimidad garantiza la gobernanza, y facilita las opciones de renovación sin traumatismos, al tenor las dinámicas propias de la sociedad.
El proceso constituyente de 1991 fue un pacto de estado que, si bien tuvo sobresaltos, se cumplió sin traumatismos. Quiso desatar un proceso de consolidación institucional apto para la renovación propia de la vida social. Sus inspiradores pensaron la constitución que habrían de redactar como una carta de navegación flexible, relativamente fácil de reformar, sintonizada con las ideas de participación, autonomía y equidad, propias del estado social de derecho. Aquel pacto se ha resentido: le falta país.
En su libro sobre el Congreso en la Constituyente Alfonso Palacio Rudas subraya cómo la Carta del 91 sembró los principios de una política futura. “En los mecanismos de participación ciudadana…se encuentra la semilla de un nuevo orden, pues a la luz de esos preceptos los colombianos podemos aspirar a darnos leyes directamente, modificar las existentes y vetar aquellas que no consulten el interés superior de la comunidad…”.
Por su parte Álvaro Gómez Hurtado dijo en su discurso de clausura de la Asamblea Constituyente: “Colombia es un país joven que tiene que ensayar. Debe ensayar. No puede limitarse a las únicas oportunidades que no tengan peligro. Porque los peligros se nos vinieron encima y para contrarrestarlos no bastan las posturas timoratas”.
No sin razón los colombianos hablaron, entonces, de un “nuevo país” que, sin embargo, no acabó de nacer. Naufragó entre los temores al tránsito del sistema representativo a las formas de participación y las posturas timoratas del viejo país que sigue negándose a morir. Ahí está el testimonio de un congreso incapaz de acometer una reforma a la justicia. Ahí está el de unas cortes comprometidas con el mantenimiento de su propio statu quo. Ahí está el de unos analistas que prefieren ignorar una crisis evidente, a aplicar los mecanismos que la constitución consagra para resolver las crisis.

El último argumento que leí es inverosímil: no hay constituyente mansita. No la hay, por supuesto. No puede haberla, salvo en los regímenes autoritarios. Es un escenario amplio y abierto para la deliberación que no le pertenece a nadie: ni a quien la propone ni a quien la convoca. Sólo le pertenece a la gente. En él se controvierte, se debate, se polemiza en busca de un consenso de mínimos. Ese es el país que hace falta para que las instituciones recuperen legitimidad.
Probablemente sea cierto que las carencias de los colombianos en materia de cultura democrática no se corrigen cambiando la constitución. Pero también es cierto que se agudizan y pervierten con el bloqueo de los espacios para la participación. El momento exige imaginación para ejercer la política y para pensar el derecho: el congreso quedó deslegitimado no sólo para reformar la justicia, sino para reformar la constitución.

Si el mundo fuera literal.. ¿Qué pasaría? por René Perez (Residente Calle 13)


¿Qué pasaría si en nuestro mundo todo se interpretara de manera literal?
Un Picasso sería un garabato…
(y un Basquiat, ¡su peor pesadilla!)

Aunque sé que es extenuante darle explicaciones a una persona que cree que leyéndose una oración de un libro ya se leyó el libro, aquí voy, solo por el bien de los des-informados. Me refiero a las expresiones de Albita Rivera en El Nuevo Día.

A esta señora hay que pasearla por la historia y por varias clases  universitarias. Es el ejemplo perfecto, exacto y puntual de la desinformación boricua.

¿Qué pasaría si en nuestro mundo todo se interpretara de manera literal? Un Picasso sería un garabato, Isadora Duncan habría hecho “monerías” en lugar de bailar y un solo de guitarra de Jimi Hendrix sería solo ruido con distorsión. 
literal.
(Del lat. litterālis).
1. adj. Conforme a la letra del texto, o al sentido exacto y propio, y no lato ni figurado, de las palabras empleadas en él.

Si la vida fuese así de literal, deberíamos llenarnos de indignación ante la pintura “El Velorio” de Francisco Oller. ¿Cómo es posible que toda esa gente esté celebrando de lo más campante, ‘tan indiferentes’ al hecho de que ha muerto un bebé? Si hoy en día, una madre o una familia, celebrara una fiesta ante la muerte de su bebé, posiblemente la señalarían como ‘persona de interés’ o ‘sospechosa de la muerte de la criatura’.

En cuanto a los versos de la letra que hizo parte de su noticia, podría darle todo un análisis de por qué, para qué, para quién y cuando la escribí, aunque sería más educador y productivo, si la persona que hizo el trabajo de investigación a medias, se diese cuenta que las letras no se analizan textualmente como se analizan los reportajes de un periódico. De igual forma, no se hace con ninguna de las ramas del arte. Tan simple como eso.

No obstante, para no abonar a la des-información (y lo escribo así con toda intención), la canción de la que habla se llama “Sin exagerar” y trata sobre cómo muchos artistas, mayormente urbanos, alardean sobre todo lo que supuestamente tienen. Está escrita en primera persona, lo que hace que muchas personas piensen a la ligera y crean que el tema es autobiográfico.  Sin embargo, se puede escribir en primera persona y no ser autobiográfico, como también escribir en tercera persona, y sí ser autobiográfico; esto lo decide el escritor y no quien lo lee. En este caso, nada más con leer la letra, es obvio que se trata de un personaje. Si interpretamos todos los temas que se han escrito en primera persona como autobiográficos entonces Rubén Blades tendría un hijo de nombre Ramiro gracias a Maestra Vida.

Definitivamente, puede ser extenuante dar explicaciones en casos, particularmente como este, porque es muy probable que no tenga la apertura de querer o poder entender las cosas objetivamente.  Paradójicamente, siento que es casi halagador que se haya tomado el tiempo de indagar en mis circunstancias personales. Dudo que haga eso con todo el mundo. Podría tomarlo como una invasión a la privacidad, pero hace tanto que no tengo privacidad que no voy a permitir que eso me preocupe o interfiera con mi tranquilidad de conciencia. Así que, muchas gracias por su gran interés en mi persona.

En lo que a mí, respecta, tengo la costumbre de conocer bien sobre la materia antes de emitir expresiones. Alguien no hizo bien su trabajo investigativo antes de emitir el comunicado con sus declaraciones. Yo sí sé, que antes de atacarla por el mero placer de hacerlo, me aseguraría de la veracidad de los argumentos.

No tengo obligación de aclarar nada. Pero lo voy a hacer en deferencia a su interés por mi persona, y en deferencia a su rol de mujer. Lo más que tengo a mí alrededor son mujeres, y me refiero estrictamente a mi familia: hermanas, primas, primas hermanas, tías, sobrinas… todas merecen un infinito respeto a su rol como mujeres y como personas pensantes y capaces de dirigir el mundo si lo quisieran hacer.
Aquí van mis breves notas:
a)     Sí tengo domicilio oficial en San Juan (por el cual pago todos los meses y en el cual se encuentran una gran cantidad de mis pertenencias. Viajo mucho, por lo tanto “vivo” en diferentes lugares.
b)     Vine a inscribirme en junio de 2012, pero resulta que cerraron la inscripción, sin aviso público porque estaban trabajando para tabular los resultados de las primarias y cerraron las juntas de inscripción al otro dia de éstas. (creo que era un fin de semana largo y no abrieron hasta martes)
c)     De ahí partí para una gira en Europa, y posteriormente para argentina. No podía regresar para inscribirme.
d)     En ningún momento he dicho ‘voy a votar por ‘x’ o ‘y’
e)     Tengo derecho a la libre expresión y, como tal, puedo recomendar por quién votaría y decir a quién respaldo. (Respaldar/apoyar/favorecer/endosar, no es un sinónimo de votar)

Por otro lado, a pesar de que siempre Digo lo que Pienso, lo pensaría dos veces antes de decir públicamente que los que apoyan la candidatura de algún candidato que no favorece la estadidad “son personas con ideales separatistas y comunistas”. Entiendo que es mucho más fácil buscar la paja en el ojo ajeno. ¿Acaso no podría ser porque simplemente se sienten orgullosos de ser puertorriqueños y prefieren seguir teniendo una sola estrella que ser la #51”? Eso me recuerda el refrán ‘es mejor ser cabeza de ratón que rabo de león’.

Tengo muchos amigos estadounidenses y la mayoría no entiende como es posible que Puerto Rico siendo un país que desea seguir el modelo estadounidense no empieza por independizarse como una vez lo hicieron ellos. 

Me parece un acto partidista apasionado que se menosprecien las capacidades de Carmen Yulín Cruz, Rafael Bernabe, y José (Tato) Rivera Santana. Son personas de gran compromiso con nuestra nación, Puerto Rico, con su bienestar y con su puertorriqueñidad. Esto, sin incluir sus conocimientos, su preparación y todas las cualidades que les hacen merecedores del mayor respeto.

Utilización de agua supercrítica para producir ETANOL


Renmatix, una start-up con sede en Kennesaw, en el Estado de Georgia (EE.UU.) está usando agua supercrítica, es decir agua sometida a altas presiones y temperatura, para transformar astillas de madera en azúcar que, a continuación, puede fermentarse para fabricar biocombustibles y otros productos químicos. Bajo estas condiciones, la celulosa se disuelve y se convierte rápidamente en moléculas de azúcar. Las reacciones tardan segundos, comparadas con otros procesos que tardan varios días.

Debido a la alta velocidad de la reacción, un pequeño equipo puede producir una gran cantidad de azúcar, lo que contribuiría a reducir los costes de capital. La empresa afirma que el proceso puede producir azúcar al mismo precio que partiendo de la caña de azúcar, algo que ya se está usando para producir biocombustibles rentables en Brasil. Una vez creado el azúcar, se puede fabricar etanol usando la misma tecnología que en una planta convencional.

Por ahora, Renmatix solo ha probado la tecnología a pequeña escala, usando una planta capaz de procesar tres toneladas de astillas de madera al día.

Sin embargo, trabajar con agua supercrítica presenta sus retos. Los materiales susceptibles de utilización con agua supercrítica son limitados, así como la existencia de reacciones extremadamente rápidas puede conducir a la formación de productos derivados no deseados. En proyectos anteriores, el agua supercrítica produjo la deshidratación de parte del azúcar generado, resultando compuestos capaces de envenenar la levadura que se usa para convertir el azúcar en etanol y el proceso presentaba un rendimiento relativamente bajo. 
Estas limitaciones parecen haber sido superadas en las investigaciones desarrolladas por Renmatix. Descomponer la hemicelulosa produce otro tipo de azúcar llamado xilosa, que no funciona con la fermentación convencional, pero que se puede usar para algunos biocombustibles avanzados y para procesos bioquímicos.